Palabra Semanal 17

Como todos sabemos en el siglo XX hubo dos terribles guerras mundiales. Hoy estamos viviendo en la tercera guerra mundial, que es la mayor de todas, es nuestra guerra interior.

En los tiempos que vivimos, el mundo se ha direccionado mucho hacia el aspecto exterior de las personas. Cirugías estéticas, cremas para reducir las arrugas, tratamientos para adelgazar para permanecer en línea, etc.

Pero casi nadie ha prestado atención a lo que es la esencia de nuestro ser, en pocas palabras, a nuestro interior.

Todo lo interno se refleja, e hace visible en nuestro cuerpo. Por esa razón deberíamos ocuparnos mucho más de nuestro ser interior para producir cambios en nosotros y para tener una vida que refleje bienestar y paz.

Si tan solo empleáramos algunos minutos diarios en evaluar como estamos por dentro lograríamos sentirnos mejor y alcanzar mayor cantidad de éxitos.

No tema, usted no está solo para resolverlo, Dios tenía previsto este momento cuando a través de Jesús dijo: “El Espíritu Santo, a quien el Padre va a enviar en mi nombre, va a enseñarles todas las cosas y siempre les recordará todo lo que yo les he enseñado”.

Para poder crecer en nuestro interior, de manera integral, debemos desarrollar una fe… al límite.