Palabra Semanal 23

Dios nos creó como seres perfectos porque nos hizo a su imagen y su semejanza.

Él es un Dios perfecto. Un día decidió hacernos personas con emociones, para que pudiéramos vivir, sentir y experimentar las cosas placenteras, sin necesidad de pecar.
Cuando caímos en pecado se fue alterando el orden perfecto de Dios en nuestra vida, una de las consecuencias fue que comenzamos a creer más en nuestras emociones que en Él.
Dios no tiene problemas con que expresemos nuestras emociones, pero no podemos vivir parados en ellas.
Dios nos hizo para la fe y necesitamos recuperar el camino perdido: “La fe es la certeza de los que se espera y la convicción de lo que no se ve”.

Anclados en esta palabra, conquistemos nuestras emociones y alcanzaremos las mayores victorias, ya que fuimos concebidos para tener una fe… al límite.

Concebidos