Palabra Semanal 27

“…Y ya no vivo yo, mas vive Cristo en mi…”

La vida no es una serie de cosas, sucesos y eventos. Tampoco es un tiempo para que yo exista.

La vida es un préstamo que cada día voy consumiendo, para bien o para mal.

Como es habitual que cada día nos preste el siguiente día y esto va sucediendo de manera constante, por esto llegamos a creer que la vida es nuestra.

Hasta la vivimos como un derecho adquirido.

La vida es un regalo de Dios, que se renueva de manera constante.

Es un don divino, que debemos valorar todo el tiempo.

Ya no es mi vida, ya no hago lo que quiero con ella. Ahora “vive Cristo en mi”, y yo experimento su vida constantemente.

¡Que privilegio inmerecido!

Aunque no lo merezco, Dios quiere que disfrute cada uno de mis días.

QUIZÁS SERIA BUENO TOMAR LA DECISIÓN EN ESTA SEMANA DE NO ENTRISTECERME MAS Y ELEGIR SER FELIZ CON “SU REGALO” LLAMADO VIDA.

Viviendo de tal manera que honre al creador de la vida y, así, me voy extendiendo para tener una fe… al limite.