Palabra Semanal 30

“… el que oye estas palabras y no las hace…”
Aquí Jesús nos presenta la segunda opción, y también están los dos verbos, que son oír y hacer.
Pero aquí Jesús a la persona la llama insensata, porque no piensa ni en el futuro, ni en su familia, ni en nada.
El establece la diferencia entre una persona sabia y una insensata. Y lo hace muy simplemente, dice que la diferencia esta en la decisión y en la elección del terreno para edificar.
En ambos casos las dos personas edifican, trabajan, y se fatigan de la misma manera.
Pero una decide hacerlo sobre el único terreno firme que se llama Jesucristo.
La otra lo hace sobre un terreno de arenas movedizas, es decir edifica conforme a sus sentimientos, a sus emociones y a su conveniencia inmediata.
Jesús llama a esta persona insensata porque no piensa en el futuro y porque no se prepara para las circunstancias que naturalmente suceden en este mundo. Seamos sabios, nuestra vida es muy importante y la decisión de edificar y de madurar debe tener un fundamento solido y firme.
Probablemente sea bueno pensar antes de decidir nuestra próxima edificación para que eso también nos ayude a llevar nuestra fe… al límite