Palabra Semanal 04

Dios nos llamó a entrenar. A la mayoría de las personas no les gusta escuchar esta palabra, pero debemos entender que el entrenamiento es vital para un cristiano.

Les voy a dar un ejemplo personal. Nado hace 16 años, por lo menos cuatro veces por semana, porque mi cuerpo y mi columna lo necesitan.

La palabra clave es entrenar.

La Biblia no se lee, se cree. Para eso se entrena. Cuando lo creo, lo aprendo, cuando lo aprendo lo practico y cuando lo practico se hace un hábito que forma parte de mi carácter.

¡Entrenemos  en el Espíritu Santo y veremos crecer nuestra fe al límite!