Palabra Semanal 17

Como todos sabemos en el siglo XX hubo dos terribles guerras mundiales. Hoy estamos viviendo en la tercera guerra mundial, que es la mayor de todas, es nuestra guerra interior.

En los tiempos que vivimos, el mundo se ha direccionado mucho hacia el aspecto exterior de las personas. Cirugías estéticas, cremas para reducir las arrugas, tratamientos para adelgazar para permanecer en línea, etc.

Pero casi nadie ha prestado atención a lo que es la esencia de nuestro ser, en pocas palabras, a nuestro interior.

Todo lo interno se refleja, e hace visible en nuestro cuerpo. Por esa razón deberíamos ocuparnos mucho más de nuestro ser interior para producir cambios en nosotros y para tener una vida que refleje bienestar y paz.

Si tan solo empleáramos algunos minutos diarios en evaluar como estamos por dentro lograríamos sentirnos mejor y alcanzar mayor cantidad de éxitos.

No tema, usted no está solo para resolverlo, Dios tenía previsto este momento cuando a través de Jesús dijo: “El Espíritu Santo, a quien el Padre va a enviar en mi nombre, va a enseñarles todas las cosas y siempre les recordará todo lo que yo les he enseñado”.

Para poder crecer en nuestro interior, de manera integral, debemos desarrollar una fe… al límite.

Palabra Semanal 16

El pensamiento es un generador de emociones. Debemos conocer sus mecanismos porque con herramientas adecuadas podremos manejarlo y así manejar nuestra calidad de vida.

Hoy la ciencia afirma que la primera emoción que manifestó el ser humano hace miles de años fue el miedo. El hombre empezó a experimentar esta emoción negativa que es una de las más generalizadas.

Por favor recuerde esto: El miedo paraliza.

De manera contraria: la fe moviliza. La fe es acción, la fe es el mejor recurso que Dios le dio al ser humano para poder llevarlo a áreas donde “Todo es posible si podemos creer”. Está en sus manos.

Usted puede permitir que el miedo lo gobierne o puede elegir vivir para llegar a tener una fe… al límite.

Palabra Semanal 15

Es Muy importante prestarle atención a nuestros pensamientos, ya que ellos generan emociones que luego se transforman en palabras, acciones y costumbres.
La biblia dice “Porque de la misma manera que piensa en su corazón, así es en sus actitudes”.
Por eso nunca podemos ignorar un pensamiento y permitir que nos gobierne, siempre debemos usar como filtro la palabra escrita por Dios.
El carácter se forma a partir de los pensamientos que terminan siendo hábitos. Esa es la razón por la cual necesitamos emplear tiempo en quitar de nuestra mente todo lo que nos aparta de Dios y de sus enseñanzas.
El apóstol Pablo hizo un gran énfasis en que era necesario cambiar nuestra manera de pensar porque ello nos llevaría también a cambiar nuestra manera de vivir.
Para tener un carácter desarrollado sobre la base de todo lo que es “honesto, puro y santo” debemos mantenernos con una fe… al límite.

Palabra Semanal 14

Esta comprobado que las personas sufren por no adaptarse a los cambios e inclusive muchas terminan enfermándose.
La mayoría de los seres humanos se mueven en tres áreas: el pasado, el presente y el futuro. La realidad es que solo existe el presente, los otros dos solo están en nuestra mente.
Cuando insisto en vivir las cosas del pasado como si fueran una realidad en el día de hoy puedo caer en una depresión, ya que el pasado no puede cambiarse nunca.
Cuando insisto en vivir el futuro anticipadamente puedo comenzar a generar ansiedad. Por eso lo recomendable para nuestra salud es siempre vivir el día de hoy.
Jesús dijo: “Pídanle a Dios solo el pan de cada día”.
Lo que nos está diciendo en esta enseñanza es que el único día que existe es hoy, y que solo debemos ocuparnos de este día.

Comience a practicarlo y comprobará que se puede vivir una vida con una fe… al límite.

Palabra Semanal 13

Si ha venido practicando algo por mucho tiempo y no obtuvo el resultado esperado, lo que debería hacer es dejar de insistir en esa actitud y cambiar.
Cambiar significa, en primer lugar, tomar una decisión. En la mayoría de las casos lo que más nos cuesta es tomar decisiones que produzcan cambios.
He leído muchas veces que las personas sabias son aquellas que vienen cambiando métodos y formas de hacer las cosas, cuando ven que estás no funcionan.
Cambiar es mucho más fácil de lo que nos imaginamos y mucho más gratificante cuando lo logramos.
El cambio es posible, el cambio es bueno, el cambio lo ayuda a desarrollar fe. Por esa razón lo invitamos a que pueda replantearse algunas cosas con la ayuda de la Biblia.
De esa manera encontrará un camino de paz y llegará a experimentar una fe… al límite.