Permitamos a Jesús que nos tome de la mano

Estamos viviendo en tiempos muy difíciles donde todos los días escuchamos hablar de la inseguridad y de la muerte de muchas personas.

Tenemos urgencia por entregar el único mensaje de esperanza y salvación que existe. Veamos lo que sucede con la familia de Jairo.

Lucas 8:49-55 (NVI)

Una persona se acerca trayendo una mala noticia y dice:

— “Tu hija ha muerto. No molestes más al Maestro. Al oír esto, Jesús le dijo a Jairo:

—No tengas miedo; cree nada más, y ella será sanada.”

De manera inmediata interviene Jesús para darle la mejor de las noticias: “Cuando llegó a la casa de Jairo, no dejó que nadie entrara con él, excepto Pedro, Juan y Jacobo, y el padre y la madre de la niña. Todos estaban llorando, muy afligidos por ella.

—Dejen de llorar —les dijo Jesús—. No está muerta sino dormida.”

Por segunda vez Jesús habla desde la fe. “Entonces ellos empezaron a burlarse de él porque sabían que estaba muerta.” Vuelven a enfatizar los que siempre traen malas noticias diciendo ya no hay nada que hacer. “Pero él la tomó de la mano y le dijo: — ¡Niña, levántate! Recobró la vida y al instante se levantó. Jesús mandó darle de comer.”

Si tiene sueños muertos es tiempo de resucitarlos, si lleva una vida religiosa es hora de conocer al Espíritu Santo y si vive sin esperanza, escuche y obedezca a Jesús y su fe será llevada al límite.

Edgardo y Mabel Mancini Monti

Pastores