Amar La Bendición - Parte 2

Este domingo tuvimos un culto muy bendecido porque tuvimos la presentación de niños, se oró por todos los chicos de la Iglesia Kids y se bendijo de manera especial a las mujeres que están embarazadas.
El pastor Edgardo Mancini Monti predicó la segunda parte del mensaje que tiene como título “Amar la bendición”, donde nos invita a pelear por la bendición que Dios tiene para nosotros. A continuación, un pequeño resumen de lo expuesto.

Cuando nos acostumbramos a vivir en bendición, a pesar de tener problemas, nuestra vida cambia por completo.
Génesis 1:1 - Desde el comienzo Dios piensa en lo bueno y nos bendijo desde el origen del mundo. Dios no tiene límites y su bendición es ilimitada: bendecirá desde la primera hasta la cuarta generación en nosotros.

Nuestro mayor problema es pensar negativamente, atenta contra la bendición que Dios tiene para nosotros. Muchas veces le echamos la culpa a Dios por todo lo que hacemos mal o no hacemos y debemos entender que nuestro fruto tiene que ver con lo que sembramos.
La religión nos limita y nos llena de estructuras que nos dañan, por eso debemos conocer a Dios como Papá para recibir su herencia. Dios nos eligió para que formemos una familia y disfrutar de una descendencia bendecida.

Génesis 25
En nuestro país tenemos acuñada el término “yo”, de la cual se hizo una cultura individualista y Dios no nos creó para esto, sino para trabajar de manera mancomunada con quiénes están en nuestro alrededor.
Dios nos quiere demostrar que de tres mujeres estériles creó, a través de tres varones, el cimiento fuerte para fundar a Su pueblo. No hay imposibles para Dios por Él de la nada hace todo.
Yo voy a tener el nivel de bendición que yo deseé, el límite se lo pongo.

ESAÚ SE MOVÍA EN LAS EMOCIONES

Las emociones son buenas, pero son peligrosas si no las sabemos manejar. Esaú se movió en sus emociones y por eso le cedió la primogenitura a su hermano Jacob, quién amaba la bendición de Dios. Jacob le dio valor, Esaú no.

Hay gente que no piensa y se mueve en el área de las emociones, de esta manera pierden lo que Dios tiene preparado para ellos.

ESAÚ ESTABA ATADO AL MUNDO

El pensaba en satisfacciones terrenales y vivía en un molde mundano de Él no valoraba lo que Dios le había dado, iba a recibir el doble, pero su mentalidad no le permitió disfrutar de eso. Lo terminó perdiendo.
Génesis 27:27

Jacob consiguió lo que más anhelaba: ser bendecido en la tierra. la bendición se gana se pelea y se obtiene.

Diferencia de corazones: Esaú despreció la bendición mientras que Jacob amaba todo lo que no podía ver y sabía que iban a venir. Jacob amaba la bendición de Dios.

Jacob peleaba por las generaciones que iban a venir, nosotros no debemos trabajar en como salvar el día, sino que debemos vivir una vida proyectando en los demás. Esaú no le daba valor a la bendición porque sólo pensaba en lo de hoy y no pudo ver lo que Dios tenía para él. A Esaú le faltó entendimiento para entender la importancia de la primogenitura.

Si bien Jacob le “robo” la primogenitura a su hermano, debemos entender que pasó porque él se la vendió. Muchas veces perdemos cosas por no ver “las letras chicas” de las decisiones que tomamos.
VS. 34 – Mucha gente quiere recibir la bendición de Dios que por años despreciaron. Hay años para ser bendecidos y otros donde podemos perderla. Valoremos la bendición en este tiempo, de lo contrario nos arrepentiremos de no haberlo hecho.

Dios hoy te habla y quiere bendecirte, no dejes pasar estas oportunidades. Jacob peleó la bendición. La pelea no es con las personas es conmigo mismo.

Las cosas se pelean desde el principio. El no había nacido y ya sabía que nacía para bendecir a otros. Desde el día que vino Jesús, todo aquel que abre su corazón, los cielos se le abren a su favor. Desde el comienzo son de bendición y nacieron para bendecir. Esta gente es la que logra los objetivos.

Estamos en el tiempo de hacer las cosas de Dios y a Él le gusta la gente que está definida y decidida a llevarse toda la bendición.

Jacob peleaba a fondo cada peleaba. Él tenía a Dios dentro de él, peleaba hasta conseguir lo que quería. Nada lo detenía.

Cuando conocemos a Dios, queremos conocerlo más y recibir más de Dios; cuando demostramos este nivel de hambre por las cosas de Dios, Él abre sus manos y nos bendice cada vez más.

Dios quiere desterrar pensamientos de fracaso en nuestras vidas, Él nos hizo triunfadores. Hay bendiciones que son para un tiempo particular, pero la bendición del Espíritu Santo es para siempre.

Muchas veces creemos que trabajamos para tener el pan de cada día, pero debemos entender que peleamos para bendecir naciones y generaciones a través nuestro.

Debemos bendecir con salud y prosperidad. Esaú se equivocó y nunca más pudo recuperar lo que él consideró secundario. Jacob obtuvo la bendición porque la consideró primordial para su vida. El tiempo de Esaú pasó, es el tiempo de ser como Jacob.

Dios es un buen papá y le quiere dar Su bendición a aquellos que pelean por ella.

Peleá por tu primogenitura. Peleá por tu bendición.

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PREDICAS DE NUESTRO PASTOR

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