Preocupación Mata Adoración

Gran reunión vivimos este domingo con mucha adoración y alabanza a nuestro Señor por todo lo que nos está bendiciendo. En este culto vivimos un hermoso momento al celebrar la Santa Cena en memoria de lo que Jesús hizo en la cruz por nosotros.
Luego escuchamos nuevos testimonios de sanidad y prosperidad de varios de las personas que vienen a la Catedral de los Milagros cada domingo que inyectó fe, esperanza y aliento a toda la congregación desafiándonos a vivir una vida en lo sobrenatural de Dios.

El pastor Edgardo Mancini Monti predicó el mensaje “Preocupación mata adoración” y continuó con la serie basada sobre la historia de Jesús junto a Lázaro, Marta y María; en este caso en la palabra que se encuentra en el libro de Lucas 10:38-42. Te invitamos a revivir algunos de los principales principios de este sermón:
Marta está con muchas cosas y muchas veces nos encontramos de la misma forma. Hacemos muchas cosas, pero Dios nos mandó a enfocarnos y hacer una sola cosa. Lo que hacía María nadie se lo iba a quitar, mientras que lo que hacía Marta le sería quitado.
Es tiempo de hacer las cosas que Dios nos manda a hacer. Lo que no es de Dios, aunque lo ore, Dios lo sacará del camino. Hacemos cosas que, aunque sean buenas, no es lo que Dios nos envió a hacer, entonces nos desenfocamos. Nosotros tenemos que preguntarle a Dios que es lo que debemos hacer, orar y buscar Su dirección.
San Marcos 2:1-2.
En cada lugar donde Jesús se reunía se juntaba la gente, debemos llevar a Jesús a las casas y a los diferentes lugares donde nos movamos.
Nosotros debemos ser personas que rompan techos porque Jesús puede sanar cualquier enfermedad. Tenemos que ser gente que se mueva y haga todo lo posible para que los demás conozcan el poder de Dios.
En nuestro caso no necesitamos que rompamos el techo, sino que nos rompan la cabeza para que podamos entender en que estamos trabados para que podamos dejarlo y vivir una vida de milagros. Dios quiere liberarnos para que vivamos en libertad.
Si bien venimos hablando de dos personas, entendemos que estamos haciendo referencia a dos formas de vivir y ver la vida: Marta y María. Esto depende de mí.
MARTA es aquellas personas que siempre tienen que estar haciendo cosas. Estamos en un tiempo donde hacemos las cosas que nos traen problemas, en vez de estar meditando y reflexionando sobre la Palabra de Dios. Ella se da cuenta que está sola, por eso se queja de María. Se ocupa de las cosas que duran solo un día. Se deja ganar por sus impulsos. Marta se afanaba de hacer algo para Jesús sin saber realmente que era lo que necesitaba.
MARÍA vive para discernir el tiempo en el que vive. Ella entiende lo que quiere el Señor y sabía que Jesús estaba en su casa y no le importó su agenda, sino que se dedicó enteramente a Él. María estaba en la presencia del Maestro y estaba haciendo algo que iba a prevalecer en la eternidad. 
MUCHAS VECES LE “COCINAMOS” COSAS A JESÚS SIN SABER Y QUIZÁ DIOS QUIERE QUE NOS SENTEMOS PARA DARNOS SU COMIDA.
Hay una iglesia llamada “Marta” que hace cosas y se las presenta a Dios sin saber si era lo Él quería y otra que se llama “María” que siempre le pregunta a Dios que es lo que quiere que haga.
Al creador de todo cuanto existe no debemos llevarle “comida preparada”, sino preguntarle: “¿Qué quiere que hagamos?”.
La manera de pensar como la de MARTA debe morir en nuestra mente de forma urgente. Porque cuando usamos esa manera de pensar no vemos las cosas desde el CIELO sino que todo lo vemos desde el SUELO.
PRIMERO TENEMOS QUE ESTAR EN LA PRESENCIA DEL SEÑOR PARA LUEGO HACER LAS COSAS, PORQUE LA “COMIDA” PUEDE ESTAR BIEN HECHA PERO SINO LA HICIMOS EN EL TIEMPO CORRECTO Y LUEGO DE HABER ESTADO CON JESÚS NADA SERVIRÁ.
Tenemos que cocinar la receta de Dios. Y muchas veces creemos que la tenemos nosotros, pero el único que la tiene es Jesús, por eso para saber en qué tiempo estamos  debemos escuchar la voz de Dios. Cuando no lo hacemos retrasamos las cosas que Él tiene preparadas para nosotros.
Debemos ser una iglesia MARÍA para que se hagan las cosas. Una iglesia que se mueve por lo que Dios dice y no por nuestros propios impulsos. ESTE ES EL TIEMPO.
Nunca más digamos: “¡¿Cómo voy a cambiar si yo siempre lo hice así?!”. Las cosas no cambian si yo primero no cambio. Es nuestro tiempo de cambiar para que las cosas cambien.
No le impongamos a Dios nuestras ideas, porque Él ya lo sabe todo. Entendamos que estamos en frente de Jesús.
Si queremos ser María:

  • Tiremos las “recetas” y “ollas” viejas que no nos dieron resultados.
  • Seamos barro moldeable en las manos del alfarero.
  • No impongamos nuestros criterios y maneras de ver las cosas.
  • No “cocinemos” más nuestras comidas favoritas, hagamos lo que Él cielo quiere que comamos.

Para que las cosas funcionen bien en nuestra vida tenemos que dejar de criticar y ver qué es lo que hacen los demás como MARTA y pasar a tener la mentalidad y la forma de ver las cosas de MARÍA para vivir en nuevo tiempo que viene.
No seas como Marta, sé como María. ¡La decisión es tuya!
LA PREOCUPACIÓN MATA A LA ADORACIÓN, PERO LA ADORACIÓN MATA LA PREOCUPACIÓN.

DSC 0676
DSC 0695
DSC 0712
DSC 0722
DSC 0739
DSC 0770
DSC 0771
DSC 0773
DSC 0775
IMG 2028
IMG 2030
IMG 2036
IMG 2041
IMG 2043
IMG 2044
IMG 2045
IMG 2053
IMG 2060
IMG 2074
IMG 2078
IMG 2091
IMG 2149
IMG 2155
IMG 2194
IMG 2195
IMG 2207
IMG 2209
IMG 2217

PREDICAS DE NUESTRO PASTOR

Video 1
Video 2
Video 3